lunes, 21 de agosto de 2017

Paradox

No quería un sueño, jamás pensé en una relación amorosa de las que todos desean ni mucho menos la deseaba atada a mis deseos, necesidades o anhelos pero cuando obtuve exactamente eso que creía sería perfecto para los dos; aquello que a tantos gritos como susurros con paciencia y desasosiego esperé; no bastó... Sus labios y sus caricias más perversas se sintieron como hielo, su figura desnuda durmiendo entre mis sábanas estuvo a kilómetros de mi lado... Mis intenciones cambiaron, pero las suyas también...

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